El cardenal Bechara Rai, patriarca de la Iglesia Siríaca Maronita de Antioquía, se reunió en Atchane con los patriarcas de las otras cuatro Iglesias Siríacas para reanudar los lazos rotos desde los concilios del siglo V. Esta reunión estableció una visión común para afrontar el éxodo de los cristianos, su aculturación y la pérdida de su identidad.