Los cánones iconográficos son comunes a todas las tradiciones cristianas. Sin embargo, las herencias etíope y siríaca se han acercado gracias al papel desempeñado por evangelizadores y misioneros en Etiopía. La proximidad de las lenguas semíticas ge’ez y siríaca también contribuyó a reforzar ciertas similitudes. El Evangelio siro-maronita de Rabbula desempeña un papel central en esta iconografía.