El Beit Gazo es una colección de cantos siríacos compuesta desde el siglo IV con San Efrén y Santiago de Saroug, enriquecida a lo largo por más de mil años y recopilada por el patriarca maronita Esteban Douaihy en el siglo XVII. Transmitida desde entonces por tradición oral, no fue hasta 1899 cuando el monje benedictino Dom Jean Parisot la dotó de las primeras notaciones musicales.