Frumencio de Tiro estableció su sede en Aksum (o Axum) e hizo bautizar allí al joven rey Aeizanas. Construyó un gran número de iglesias por toda Etiopía. La tradición lo venera en su propia lengua como «Abba Slama», el equivalente del siríaco «Abo Shlomo» (Padre de la Paz). También ha conservado el título siríaco «Abuna» (nuestro padre), pronunciado en Etiopía como en el Líbano.